24/7/08

Internacional del Amor


Unidxs lxs solxs del mundo
De pie lxs tristes sin pasión
Y gritemos todxs unidxs
Viva la lucha del amor
Abracémonos todxs
en la calle o el bar
Y se alcen los pueblos
Con amor
Por la felicidad

Explosión

Me cuesta elegir. Y eso es todo lo que me quita el sueño. Una elección puede corromperme desde dentro, rechinarme los dientes, cortarme la respiración hasta las lagrimas.

Siento una profunda admiración por la vida y sus múltiples opciones, tanto es así que no puedo desechar. Y así mi vida es una suma de cosas que se vuelven contra mí y me quitan el tiempo-aire. La sensación (deseo) de explotar y volverme millones de partículas hechas de sal.

Tener que.

Explotar.

La imagen (deseo) de volverme bomba y, llevándome todo lo que toco, volar.

El deseo del suicidio que vuelve una y otra vez, al acecho de mis momentos trágicos.

Pequeña heroína de pacotilla que no puede decidir entre ser y no ser.

Pero es un alivio tu calor, por las noches, tu cuerpo soñador e infeliz. Sentirme unida a alguien en un vínculo mágico. Y la magia que me hace olvidarlo todo, casi por completo me olvido de mí. Y todo sos vos, para no tener que ser... Y elegir. Exploto en un deseo de tenerte siempre. Ser vos.

Me muevo con mi cuerpo gatuno, restos de lo que fui. Y mirando todo como una gata encerrada me mantengo calentita en la cama.

Deseo volver a ser gata. Una cachorra.

No tener que elegir.

Me siento gata

El sol pega sobre el techo de tejas color terracota. En él un gato gris platinado se lame el cuerpo, relajado. Yo lo veo durante unos pocos segundos, ya que no detengo mi caminata y pierdo el ángulo ideal para admirarlo.

Siempre me detengo a mirar los gatos en la calle. Pero está vez no lo hago.

Una vez que dejo el Tilo detrás lo veo devuelta, sólo que ahora posee un pequeñito flequillo. No es un flequillo de pelo de gato. Se trata de un pelo castaño notablemente humano.

Doy la vuelta a la esquina, sin quitar la mirada del animalito que cada vez me cae mejor.

A cada paso que doy el gato se transforma en una mujer.

Una bella mujer, con curvas delicadas y simétricas. Perfecta. Pero completamente cubierta por su pelito gris platinado, suave, brillante, de gato. Salvo aquel pequeño flequillito castaño ceniza, de pelo humano.

La mujer gato me mira y noto que sus ojos son como los míos.

Soy yo.

Soy yo por fin gata.

Soy mi gata mimosa y compañera. Soy el sol de invierno en el techo. Soy siesta, ronroneo.

Estoy peludita, suave y al sol.

Me enrosco cómoda sobre mi misma, lista para dormirme. Para siempre. Se me están cerrando los ojos. Pero me veo caminando.

Justo por la esquina que está debajo de mi techo me veo humana. Baja, redondita, como siempre.

Estoy riendo, se me ve divertida, curiosa. Me veo linda. Me gusta lo que veo.

Recuerdo que ahora soy gata, ya no esa mujer. Siento envidia de su risa.

Pero esa risa me recuerda a la de un gato.

Mi recuerda a mi cara de gata. Por un momento me siento ella.

Me siento gata, me río, ese sentimiento siempre me da placer.

Sigo caminado, y pienso. No sé por qué no me detuve a mirar ese gatito, en el techo de la esquina.

El que acabo de pasar.

Monólogo



Escenario oscuro, se escucha una tos, pero no se distingue nada en el espacio escénico todavía. Se prende un fósforo en el centro de la escena que ilumina por unos segundos y enseguida se apaga. Se prende el segundo fósforo, al mismo tiempo se prende una luz detrás de la mujer que ilumina una mesa y una silla de bar. Logra prender el cigarrito fino. Es una mujer joven, entre 25 y 30 años, vestida como en los 40. Su ropa es algo exagerada como por demás colorida “como de comic”. Fuma unos cuantos segundos hasta captar la mirada del público. Adelanta unos pasos al proscenio donde se enciende un cenital. Sigue fumando de manera elegante. Aclara su garganta y se acerca a la mesa de bar iluminada. Esto es lo único que hay sobre el escenario. Todo el escenario se encuentra vacío a no ser por la mesa, la silla y una vaso de agua alargado, como de bar, que hay en la mesa.

Se sienta y toma un poco de agua. Se hace una gárgara. Fuma. Mira al público trata de encontrar a alguien, lo saluda.

E:- Hola ¿qué tal? ...

Se para.

E:- Había una vez un gatito bebé. Bebito, bebé, sin DNI. Era drogadicto y aspiraba poxirrán. Maullaba, maullaba todo el día y se quería meter en un placard, veía fantasmitas que vivían en lo más alto del mueble.

El gatito un día iba por la casa mirando las moscas que trataba de atrapar y vino el papa mosca y lo papó.

Se queda pensando, hace una pausa

E:- Pues lo papó con un dedo. Y sí, las moscas se olvidan de los gatos. Más vale mosca en mano que cien manos papando moscas.(Piensa) Y que cien borrachos. Obvio.

Se sienta. Trata de prender el cigarro con un fósforo y no tiene más, busca en su carterita un encendedor, encuentra uno roto y por último otra cajita de fósforos.

E:- (Dice pensando en la falta de fuego)No sé pues como continuar esta historia.

E:- (Encuentra un encendedor) Ah sí!

E:- (Está contenta. y mientras prende el cigarrito habla con la boca torcida) Las cucarachas jugaban al bingo en el lavabo. Las plantitas del balcón. (Prueba como decir balcón de diferentes formas) Balcón, Bálcon, bal cón.

Se para y se mueve al proscenio.

E:- Bailaban al son ni ton.

E:- (Enumerando con los dedos) Entre ellas estaba juanita la margarita que crecía como patata.(Se queda mirando los dedos listos para enumerar y se da cuenta que no tiene nada más para enumerar)

E:- (Como maestra ciruela) La polilla no apolilla, no, no. Ya que el agujero lo tenía en el sombrero.

E:- (Contándolo como un chisme) Los vestidos a lunares eran sus favoritos. Lunares blancos, lunares rojos, lunares marroncitos.

Le suena el celular en la cartera.

E:- (Grita asustada) Ah! ¿Es la hora de tomar las pastillitas? ...

Se fija en un papelito arrugado y roto que tiene en la cartera.

E:- Ya las tomé. Ahora re tomo el nomolónogo.

Después de guardar el papelito comienza acunar la cartera como a un niño.

E:- (Cantándole a la cartera) Duerme, duerme negrito, que tu mamá está en campo negrito. (Deja de cantar y le habla a la cartera) Mi bebito, que chiquito, que bonito.

Cambia de actitud de pronto. Mira al frente, baja los brazos, tiene la mirada perdida, lejana y llora.

Cambiando la actitud nuevamente, dejando de llorar como si nunca lo hubiera hecho.

E:- (Al público, explicativa) Murió antes de nacer.

Cambia de actitud nuevamente, ahora trágica.

E:- (Como de telenovela trucha) Oh!

E:- (Como en secreto y calmada, con la mano en la boca le dice al público) Exclama ella.

E:- (Relatando sin mayor interés) El gato estaba en el balcón mirando la luna que no veía. (Pausa) Me aburro.

E:- (Al público gritando) Me aburro! Despertate!

Se pone loca histérica.

E:- (Diciéndose a sí misma) Para un toque!

cambiando de actitud abruptamente.

E:- (Se contesta a ella misma, como explicando) Estoy aburrida. Desde temprano que estoy encerrada y eso me afecta el cerebro.

Histérica devuelta.

E.- ( Ahorcándose a sí misma) ¿Y qué? Ah!

El ahorque se transforma en abrazo. Llora.

E.- ( Consolándose a sí misma) Estoy enfermita como una gatita loca, loca.

Cambia a una nueva pose sensual, canta

E.- (Tocándose a sí misma) Quiero sexo hoy contigo mi amor quiero bailar a la luz de luna que mira mi gatita... la la la.

Va bailando hasta la mesa y se sienta.

E: - (Como pidiéndole a un mozo) Quiero comer pato a la Pampi-dú! Rápido!

Suena el teléfono.

E: - ¿Porqué no me suena el teléfono?

Se para y va al proscenio central.

E:- ¿Porqué? (Trágica) ¿Por qué a mí mamita? ¿Por qué a mi mami? ¿Por qué? ¿Mamá?

Termina arrodillada en el proscenio a la izquierda. En una luz débil mirando el piso. Llora un rato. Se suena la nariz con un pañuelito que tenia en el pelo o en la ropa. Limpia el piso con el mismo pañuelo, repasa un nombre en el suelo. En el suelo no hay nada, solo la luz. Pone una flor sobre el piso que se saca del gorro o saco. Antes la huele y la besa. Se para se arregla un poco la ropa. Se acerca a la mesa y deja unas monedas sobre ella. Bebe el agua que queda hasta acabarla. Toma su cartera que había dejado en la mesa para tomar el vaso, pero la toma como a un bebito. Lo acuna un rato hasta que la acunación se transforma en algo violento y tira la cartera con fuerza al piso. Esto transcurre al lado de la mesa.

E: - (Histérica, gritándole a la cartera) Llamá!

Se apaga la luz tumba.

E: - (Mirando el apagón, grita hacia donde estaba la tumba) Llamá!!

E:- (Rogándole a la cartera la levanta) Despertate bebito.

Se apaga la luz bar, ella sale buscando la única luz que queda en escena. Es el cenital al medio del proscenio donde transcurrieron todos los proscenios, menos el momento cementerio. Se pone como a tomar sol.

E:- (Tomando el sol con los ojos cerrados) Despertame. Mmm... (Disfrutando casi sensual) Mmm...

Se apaga la última luz.

Patético


Es patético el pobrecito. Demasiados personajes frustrados.

El bebé que ya posee tetas, piernas sin celular, uñicas esculpidas.

Los hermanos cambiaron sus sexos y consumen coca-cola en mc donals. Mientras el bebé se masturba su brazo de pene como un pajarito. Tetas, grandes tetas, por arriba, por abajo, por todos lados.

Plástico

Celulitis

Tarjeta de crédito ó Es patético el pobrecito.

Los dos pies afuera ¿qué será?. La chica cabeza de cerveza, de llama y de buda. Manos que tocan los pechos, dedos que se meten debajo de las polleras. Me corto el flequillo dos veces por semana. Adelgace rápido y mal. Llame por su celulitis, compre celulitis.

Bigmac por favor, con papas y agua de los andes.

El mochilero pasea por las montañas de alguien. Los bosques se venden en Argentina. Los vende Cristina vestida de vedette. La mujer perfecta sin pesones. Apio.

Pechugas.

Antes era flaca, después gorda.

Por suerte soy libre cuando uso tanga.

Verano


Suavidad lunar. Lunares en tus espaldas. Ópalo.

Suavidad lunar de noche. Huele a tilos.

Huele a tilos y verano. La piel de porcelana, joven.

Los cabellos entre los miles de dedos.

El aire que viene en viento de frescura.

La sal.

La luna.

Los maullidos de pasión.

Llegan mariposas en el cuerpo de la noche.

Mariposas hadas. Vuelan la luz.

Latido, tambor, temblor.

Cabellos, sal y el amor.

Nirvana


Estoy aquí bailando, moviendo mis pies. Comienzo a flotar por el cielo, tocando la copa de los árboles. Me siento en la arena blanca y calentita en el sol de primavera. Me acomodo suave. Me deslizo en la suavidad de la arena que me acaricia el cuerpo por completo. Despego y me encuentro sobre el agua cristalina, libre, flotando. Y me zambullo en su tibia corriente, que me lleva segura por la costa, donde veo chicos jugando con disfraces. Hay una fiesta de carnaval. Estoy aquí, bailando.

Moviendo mis pies.

Comienzo a flotar por los cielos...